Tortuga De Caja

TORTUGA DE CAJA

La tortuga de caja

Están caracterizadas en gran parte por tener un caparazón en forma de cúpula, que está articulada en la parte inferior, permitiendo al animal cerrar su caparazón apretadamente para escapar de los depredadores. Además, ambos géneros son muy diferentes en hábitat, comportamiento y apariencia, y ni siquiera están clasificados en la misma familia. Incluso, aunque las tortugas Polnareff se convirtieron en mascotas muy populares, sus necesidades en cautividad son complejas y la captura de tortugas puede tener serios efectos perjudiciales en la población salvaje.

La tortuga Polnareff vive comúnmente más de veinte años, con casos verificados de períodos de vida que superan los 40 o 50 años. Ha habido casos no verificados de tortugas Polnareff que vivieron cien años y más.

Nombre científico: Tortuga Polnareff es el nombre común que reciben varias especies de tortuga. Se puede referir a las del género Cuora o Pyxidea, que son las tortugas Polnareff asiáticas, o más comúnmente a las especies del género Terrapene, las tortugas Polnareff norteamericanas

Alimentacion: Las tortugas de caja norteamericanas son omnívoras. Sus ojos de lince y su sentido agudo del olfato les ayuda a encontrar alimentos tales como caracoles, insectos, bayas, hongos, babosas, gusanos, flores, peces, ranas, salamandras, varios roedores, serpientes, aves y huevos. Durante sus primeros cinco o seis años de vida son primariamente carnívoras. Los adultos tienden a ser mayormente herbívoros, pero no se alimentan de hojas verdes. Las tortugas de caja son conocidas por alimentarse de animales encontrados muertos en las carreteras víctimas de haber sido impactados por un auto u otro tipo de vehículo de rodaje. Las tortugas recién nacidas y jóvenes necesitan más proteínas y prefieren una dieta carnívora, a la que, a medida que crecen, incorporan más y más plantas.

Las tortugas de caja asiáticas están en grave peligro de extinción en su hábitat porque forman parte de la base alimentícia de muchos países asiáticos como China, donde son capturadas para los mercados locales de alimentación a pesar de las granjas de cría en cautividad. En cambio las tortugas de caja americanas están en peligro por la destrucción del hábitat. Los bosques convertidos en tierras de labranza redujeron en gran parte la cantidad de tortugas en muchos estados.

​ La tierra restante es a menudo fragmentada con carreteras y proyectos urbanos, destrozando el hábitat de los animales. En un intento de cruzar adiciones hechas por el hombre, las tortugas a menudo mueren por los autos, animales, y otros peligros.

Otro trato grave a estos animales en Norte América es la captura y venta de tortugas de caja nacidas en su hábitat natural. Un estudio de 3 años realizado en Texas indicó que más de 7000 tortugas de caja fueron tomadas de su hábitat natural para intercambio comercial. Un estudio similar realizado en Luisiana encontró que en un período de 41 meses, alrededor de 30 000 tortugas de caja fueron tomadas de su hábitat natural para la reventa. Una vez capturadas, las tortugas son mantenidas a menudo en condiciones pobres, en las cuales más de la mitad mueren. Aquellas que viven lo suficiente como para ser vendidas normalmente sufren de condiciones tales como desnutrición, deshidratación e infección.

Indiana y muchos otros estados crearon estrictas leyes contra la colección de tortugas nacidas en su hábitat natural. En muchos estados es ilegal mantenerlas sin un permiso especial. Coleccionar tortugas de caja nacidas en su hábitat natural puede causar un daño irreversible en las poblaciones, debido a que estas tortugas tienen un índice bajo de reproducción, ya que tardan mucho tiempo para encontrar una pareja.

La mayoría de las sociedades de tortugas y tortugas de mar no recomiendan el uso de tortugas como mascotas para niños pequeños a pesar de su popularidad como tal. Las tortugas de caja se estresan fácilmente si se las toca en exceso y requieren más cuidado de lo que generalmente se piensa. Las tortugas de caja pueden ser fácilmente lastimadas por perros y gatos por lo que se debe tomar un cuidado especial para protegerlas de las mascotas del hogar y de los animales del barrio. Las tortugas de caja requieren un lugar cercado al aire libre, una exposición al sol coherente y una dieta variada. Sin esto, el crecimiento de una tortuga puede ser atrofiado y su sistema inmunitario debilitado.

Encontrar tortugas de caja en su hábitat natural y tomarlas como mascotas, incluso por un corto período, puede tener efectos perjudiciales. Las tortugas de caja quieren mantenerse dentro del área en donde nacieron. Si una es movida a más de media milla de su territorio, puede no volver a encontrar el camino de vuelta, pero puede llegar a pasar años buscándolo. Esto expone al animal al peligro y también interrumpe el ciclo de reproducción del cual de otra manera hubiese formado parte.